De Doha a Kuala Lumpur: la historia de Ema Cura, entrenador de pádel en Malasia
Ema Cura salió de Doha buscando un cambio de aire. Dos candidaturas, oferta en 15 días y hoy es entrenador de pádel en Malasia. Su historia, paso a paso.
Por The Net · 31 de agosto de 2026

Ema Cura ya trabajaba fuera cuando decidió moverse otra vez. Estaba en Doha, daba clases, y quería cambiar de aire. El problema no era encontrar trabajo: era que todo lo que le llegaba estaba en la misma zona. Hoy es entrenador de pádel en Malasia.
"Yo me encontraba en Doha, Qatar, con ganas de cambiar de aire, pero las ofertas que tenía eran por el GCC. Con la guerra estaba un poco indeciso."
Su problema no era el miedo a salir, era el mapa
Casi todas las historias que publicamos empiezan igual: un entrenador en España que nunca ha trabajado fuera y no sabe por dónde empezar. La de Ema empieza en otro punto. Él ya había dado el paso y ya tenía experiencia internacional en el currículum.
Y aun así se encontró con una versión del mismo problema. Cuando llevas tiempo trabajando en una región, tu red de contactos es esa región: los clubes que saben quién eres están todos a dos o tres horas de avión, y las ofertas que te llegan por el boca a oreja vienen del mismo sitio. A Ema no le faltaban opciones, le faltaban opciones fuera del Golfo. Y esas no aparecen solas.
"Gracias a The Net encontré mi trabajo actual en Malasia."
Dos candidaturas, respuesta al día siguiente
No hubo una campaña de cincuenta correos.
"Tuve la suerte de postularme a dos clubes, me contestaron ambos al día siguiente."
Merece la pena comparar esas 24 horas con las de Antonio Fernández, que escribió a 20 o 30 clubes por su cuenta y recibió unas cuatro respuestas. La diferencia no está en el entrenador, está en quién lee el mensaje. Un correo espontáneo a la dirección general de un club compite con las reservas de pista y los proveedores. Una candidatura a una oferta publicada la lee la persona que tiene el puesto sin cubrir.
Después fue rápido:
"La oferta la tuve a los 15 días. Hicimos dos videollamadas, tras las cuales me mandaron el contrato."
Quince días es su caso, con su experiencia y con un club que tenía prisa. No es una promesa para nadie más. Lo que sí se repite es la forma: cuando un club tiene claro qué necesita, el proceso se mide en semanas y no en meses.
Le eligieron por los años, no por el nivel de juego
"Creo que lo que los hizo tomar la decisión de elegirme fue la cantidad de años de experiencia, que fue fundamental en el puesto que buscaban."
Fíjate en la coletilla: en el puesto que buscaban. No dice que la experiencia le haga mejor entrenador que otro candidato, dice que era lo que ese puesto concreto necesitaba.
Es la tercera historia seguida en la que el motivo de la elección no es el nivel de juego. A Matías Chaves le eligieron por la entrega, a Antonio por el idioma y la actitud, a Ema por los años de oficio. Un club que quiere montar una escuela no está comprando un ranking: está comprando a alguien que pueda sostener grupos durante una temporada sin que nadie le supervise. Es lo que los clubes nos dicen que miran, y es la parte del currículum que la mayoría de los entrenadores resume en una línea. Si llevas ocho años dando clases, cuenta qué niveles llevabas, cuántos grupos y si montaste la escuela o la heredaste.
Llegó a un club que tenía la casa lista
"Tuve la suerte de venir a un lugar muy bueno y a una cultura que quería descubrir, que me sorprendió en cuanto a su amabilidad. Las primeras clases las tuve al día siguiente de llegar."
"Las primeras semanas se basaron en hacerme un poco más conocido entre los clientes, jugar un poco, conocerlos, crear vínculos. No fueron difíciles: llegué a un club bien preparado, la casa estaba lista, y el idioma por suerte se manejan en inglés."
Hay tres cosas resueltas ahí que no vienen de serie en ninguna mudanza: alojamiento listo el día de la llegada, un club organizado y un idioma común. Las tres se negocian antes de firmar, no después. Cuando alguna falta, las primeras semanas se van en buscar piso desde un hotel en lugar de en conocer a los alumnos. Está contado con más detalle en qué pasa entre el "sí" y tu primera clase.
Sobre el inglés: el club funciona en inglés, como la mayoría de los clubes internacionales que publican plazas. Ema lo cuenta como suerte. Es más útil verlo como requisito y llevar resuelto el vocabulario para dar clase en inglés antes de la primera videollamada, no después de aterrizar.
Cómo es su día
"Mi día a día es bastante flexible. Tengo clases de 9 a 1, luego puedo elegir descansar o entrenar, y prefiero entrenar un poco. El club está muy cerca de mi casa, entonces me permite variar o hacer ambas cosas. Luego regreso al club de 4 a 8 de la tarde."
Es una jornada partida clásica de país cálido: cuatro horas por la mañana, cuatro por la tarde y un hueco largo en medio. Sobre el papel suena duro. En la práctica depende casi por completo de una variable que casi nadie pregunta en la entrevista: a qué distancia está el alojamiento de la pista.
Si vives a cinco minutos, ese hueco es tuyo y puedes entrenar, comer en casa o dormir. Si vives a cuarenta y cinco minutos, el hueco desaparece y tu jornada pasa de ocho horas a once. Es la misma oferta con dos vidas distintas, y la diferencia cabe en una pregunta antes de firmar.
Un club que quiere crecer y un deporte que empieza
"Respecto a mis anteriores trabajos, creo que este es más ambicioso en cuanto a lo profesional. Tienen muchas ganas de crecer como club y como deporte en el país."
Esa frase describe bien dónde está el pádel en el sudeste asiático. No es un mercado maduro donde te toca llenar grupos que ya existen: parte del trabajo consiste en que la gente descubra el deporte. Das más iniciaciones, repites más veces las mismas explicaciones básicas y tu opinión sobre cómo montar la escuela pesa mucho más que en un club español con veinte años de historia. No le gusta a todo el mundo. A quien le gusta le suele gustar mucho, porque es de las pocas veces en la carrera de un entrenador en las que construye algo en lugar de mantenerlo.
"Jamás te olvides por qué te trajeron"
Le preguntamos qué le diría a su yo del principio.
"Si tuviese la oportunidad de volver a empezar, me diría algo que aprendí hace muy poco tiempo de un gran amigo: 'jamás te olvides por qué te trajeron'. Pero no cambiaría nada. Creo que de cada cosa que pude hacer bien o mal aprendí."
Un club que te contrata desde otro continente, que te paga el vuelo y a veces la casa, lo hace por una razón concreta que alguien escribió en algún sitio antes de abrir la plaza. Esa razón es tu trabajo, y es fácil perderla de vista a los seis meses, cuando ya tienes rutina, amigos y un horario cómodo.
Lo que descubrirás y mejorarás como persona y profesionalmente es increíblemente impagable.
Eso es lo que responde cuando le preguntamos qué le diría a un entrenador con miedo a buscar oportunidades en otro país.
Si estás donde estaba él
Ema no dejó un trabajo para lanzarse al vacío. Estaba trabajando, se inscribió a dos ofertas y quince días después tenía un contrato encima de la mesa. Ese fue todo el riesgo que corrió antes de tener algo firme entre las manos.
Puedes ver qué clubes están contratando ahora mismo sin comprometerte a nada, y crear tu perfil lleva unos minutos.
Sigue leyendo

Casos de éxito
De dos trabajos en España a vivir del pádel en Dubái
Matías Chaves compaginaba camarero y entrenador para pagar el alquiler. Se inscribió a dos ofertas y en un mes tenía club en Dubái. Esta es su historia.
25 de agosto de 2026

Casos de éxito
De Madrid a Bruselas: un mes para encontrar club de pádel
Antonio Fernández se fue de Madrid buscando mejores condiciones y aprender inglés. Un mes después daba clases en Bruselas. Esta es su historia completa.
25 de agosto de 2026

Trabajar con entrenadores
Dar clases de pádel en inglés: el vocabulario esencial
El vocabulario que necesitas para dar clase de pádel en inglés, ordenado por lo que de verdad usas en pista, y los errores que hacen que un grupo se pierda.
24 de agosto de 2026

